Peligroso pop
Nuevamente lunes en la más eterna levedad semanal, laboral y escolar, no queda otro remedio que vivir y recordar, escuchando London Calling en la melancolía del buen punk; recuerdo el estupendo fin de semana recién calibrado y afinado, comenzando desde la mayúscula borrachera del jueves en el bar Red Wall (de la cual aun no me recupero); el viernes con su borrachera cuasicasera; para finalizar por fin en sábado.
Y fue ese día donde uno amanece sonriendo, por supuesto levantándose con el pie derecho, te miras al espejo y dices yeah!, cualquier prenda te sienta bien, cualquier comida es rica y cualquier película tiene su lado positivo. Simplemente la energía fluyó en un buen sábado.
El principio de la jornada comenzó con una buena peda en casa de Almudena, recordando viejos tiempos, charlando con buenos amigos y colegas comunicadores, disfrutando de una buena cerveza y buena compañía, desafortunadamente tenía que partir a otro lugar que me esperaba, era una cita en un lugar ya conocido…
Llegué puntualmente con mi hermano Sergio al pasagüero y comenzamos a ver a las lindas chicas (-no todas-) que se conjugaban en aquél lugar. Nos esperaban ya; mi hermano Rulo, mi cuñis Cecilia – insisto que hermosa pareja hacen-, los primos Gerardo y Edu; Fabiola y Sacco. Pero mi cita aun no llegaba, seguramente era todavía temprano.
Después de un precopeo comenzó la explosión de júbilo, de alegría: Plastilina Mosh en concierto: Rosso, Jonaz, Mr. E, Milton y una dama muy rifada en la batería, comenzaron a despertar al Jesús dormido que llevaba dentro, de inmediato me ubique a empujones en frente del escenario, no sé porqué pero lo hice, simplemente nació; y comenzando a entonar enzo otro hermano arribaba al corazón del slam: Gerardo (chore pa´ los cuates).
Y por fin mi cita llegó… La cita conmigo mismo, con mi espacio, con la música, con el ambiente, con mis hermanos, y por supuesto con Mr. Pmosh. Habrán tocado hora y media, las mejores rolas, el mejor carácter disponible de los plastilinos nos hicieron bailar, cantar y golpear –y ser golpeados- de la forma más sabrosa que pude esperar. Literalmente bañado en sudor escurría mi playera cuando de pronto Milton saca un letrero que decía: “Está es la última rola, así que salten cabrones”. ¡Uy, peligroso pop!
En aquél momento me visualicé fuera de mi, era parte de todo y la música en mi interior, me disfrute, me gocé, era parte del inconciente colectivo coreando: … viernes otra vez!
Fue la mejor cita en mucho tiempo, encontré algo de mí que tenía olvidado, simplemente vivir y disfrutarme.
El saldo: me robaron una auto parte de mi coche, a Sergio lo golpeó una dama en la nariz – bailando por supuesto – y algún pariente de tún tún con ascendencia ewok me saco el aire, Tres días llegando a casa al amanecer. Pero que más da…
…suelta suave el animal
con la mano en la cabeza
y una bala en la conciencia…
Cuñis!
Hay que irnos de concierto otra vez! Recuerda que tenemos un trato je je je.
Beso enorme!
Por: Cecilia el Junio 25, 2007
a las 7:07 pm
Yeisus! que loco y buen fin de semana, me da mucho gusto que estés bien y tu una cita perfecta!
Muy chida tu crónica, que buen grupo los plastilinos
Un abrazo
Por: Gabo el Junio 27, 2007
a las 9:27 am
Me encantó tu crónica! Hasta me dieron ganas de haber estado ahí… Plastilina rules!!! y como lo he dicho: hay que seguir rockeando mientras el cuerpo aguante…
Soy la luz de este momento
No respiro, soy de fierro
No me busques, yo te encuentro
No me toques o te quemo
Ya no quiero ser así
Yo quiero estar junto a tí
Pero así es mi destino
Soy el rey de este camino
Solo veánme pasar
No me imiten, es mortal
No me busquen o si no su calavera va a llegar…
A ver cuándo me invitas a un concierto no?
Por: Alma el Julio 1, 2007
a las 1:12 am